Esta es una clase que diseñé para soltar la tensión que se acumula durante el día en las caderas, la pelvis y la zona lumbar.
Es perfecta para hacerla justo antes de dormir, cuando el cuerpo pide calma, y la mente necesita un respiro. Esta práctica es para crear un momento propio de conexión interna, casi ritual, en el que poco a poco vas dejando atrás la rigidez para abrir espacio al descanso.
Solo necesitas una cinta para elongar —puede ser un cinturón o un pañuelo, lo importante es que no sea elástico— ¡y nada más! Bueno, sí: que ya te hayas lavado los dientes y tengas puesto el pijama, porque es muy probable que al final de la práctica te quedes dormida… con una sonrisa en el rostro.
Ojalá te regales este ratito. No solo ayudará a que tu cuerpo se sienta más libre y ligero, también te conducirá hacia un sueño más profundo y reparador.
Estas pequeñas cosas son las que el cuerpo y la mente atesoran. Son un gesto de cariño hacia ti. Y tienen la magia de transformar la manera en que despiertas al día siguiente: con más libertad en el movimiento y con más descanso.
Si esta práctica te ayudó, te invito a conocer todos los niveles y contenido a los que puedes acceder al inscribirte a mi plataforma. Ahí encontrarás prácticas como ésta, y muchas otras más, cada una de las cuales te acerca un paso más al bienestar que necesitas.
Si por tu condición actual, necesitas un acompañamiento personalizado, escríbeme a mi Whatsapp y podemos conversar respecto a cómo te puedo ayudar.
Con cariño,
Elisa
